Jehanian (Pakistán)

http://web.amnesty.org/actforwomen/index-esl
Hay días como hoy, en los que o no me da el cerebro para plasmar las ideas en teclazos coherentes, o donde el concepto a referir es tan grande que no tengo palabras para expresar el cóctel de sentimientos que llevo dentro.
Jehanian, cerca de Multán, la capital de la provincial oriental paquistaní de Punjab.
Incluso la he sobrevolado en Google Earth. Os invito a hacerlo http://earth.google.es/, y contemplar sus calles, la organización de su vida urbana, y los alrededores en donde ha sucedido esta cadena de dramas cuyo origen quizá sea tan lejano en el tiempo que no podamos nunca conocer la primera acción. O quizá todo tenga una explicación sencilla y desoladora.
El pasado día 23, un tipejo, Rafia Naunari fue sorprendido abusando de una niña de ocho años a la que había secuestrado cuando ésta acudía al colegio, pero logró escapar y aún está en paradero desconocido.
Los hermanos del violador ofrecieron a sus cuatro HIJAS, pero el padre de la víctima las rechazó y se dirigió al "panchayat", una especie de "corte" local, que estudió el caso y rechazó varias de las ofertas de la familia Naunari para limpiar su honor por el delito de Rafiq. La corte dictaminó que fuera la ESPOSA de Rafiq la que pagara el delito de su marido siendo entregada a Nawaz, pero la mujer logró huir antes de que se ejecutara la "sentencia".
El oficial de Policía de Multán Mirza Muhhammad Ali explicó que NI LA FAMILIA DE LA NIÑA VIOLADA NI LA DEL VIOLADOR han denunciado el caso ante las autoridades.
Pakistán ratificó la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de las Naciones Unidas, en marzo de 1996, con lo que se comprometió a modificar o derogar todas las leyes que vulnerasen la Convención y a poner fin a las prácticas discriminatorias contra la mujer.
No quiero prejuzgar. Supongo que el padre de la niña violada ha actuado según sus costumbres y que los que dictaminaron esa sentencia, también. Sé que yo vivo en un occidente en el que recubrimos el tribalismo de modernidad. Sé que Amnistía Internacional denuncia casos como éste todos los días . Pero también sé que hoy, como nunca, el ser humano es capaz de las mayores atrocidades prehistóricas y los mayores crímenes postmodernos, al mismo tiempo.
Qué se puede hacer cuando dotas al pueblo de armas políticas pero la justicia la imparte “la corte local” y no se denuncia al agresor?. Miramos hacia otro lado? Entramos arrasando como en Irak porque las nuestras sí que son las buenas costumbres? Acaso somos como hace siglos los que salvamos almas indígenas en nombre de Dios olvidándonos de las creencias de los aztecas?
Este domingo en el suplemento dominical, me entero de que en Albania, sí, ahí, al ladito, no nos pilla tan lejos… sigue vigente el Kanun, un código civil, redactado en el siglo XV por un señor feudal que codifica estrictamente la venganza. Toda familia en la que uno de los miembros haya sido asesinado tiene la obligación de limpiar su honor…
El pasado día 23, un tipejo, Rafia Naunari fue sorprendido abusando de una niña de ocho años a la que había secuestrado cuando ésta acudía al colegio, pero logró escapar y aún está en paradero desconocido.
Los hermanos del violador ofrecieron a sus cuatro HIJAS, pero el padre de la víctima las rechazó y se dirigió al "panchayat", una especie de "corte" local, que estudió el caso y rechazó varias de las ofertas de la familia Naunari para limpiar su honor por el delito de Rafiq. La corte dictaminó que fuera la ESPOSA de Rafiq la que pagara el delito de su marido siendo entregada a Nawaz, pero la mujer logró huir antes de que se ejecutara la "sentencia".
El oficial de Policía de Multán Mirza Muhhammad Ali explicó que NI LA FAMILIA DE LA NIÑA VIOLADA NI LA DEL VIOLADOR han denunciado el caso ante las autoridades.
Pakistán ratificó la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de las Naciones Unidas, en marzo de 1996, con lo que se comprometió a modificar o derogar todas las leyes que vulnerasen la Convención y a poner fin a las prácticas discriminatorias contra la mujer.
No quiero prejuzgar. Supongo que el padre de la niña violada ha actuado según sus costumbres y que los que dictaminaron esa sentencia, también. Sé que yo vivo en un occidente en el que recubrimos el tribalismo de modernidad. Sé que Amnistía Internacional denuncia casos como éste todos los días . Pero también sé que hoy, como nunca, el ser humano es capaz de las mayores atrocidades prehistóricas y los mayores crímenes postmodernos, al mismo tiempo.
Qué se puede hacer cuando dotas al pueblo de armas políticas pero la justicia la imparte “la corte local” y no se denuncia al agresor?. Miramos hacia otro lado? Entramos arrasando como en Irak porque las nuestras sí que son las buenas costumbres? Acaso somos como hace siglos los que salvamos almas indígenas en nombre de Dios olvidándonos de las creencias de los aztecas?
Este domingo en el suplemento dominical, me entero de que en Albania, sí, ahí, al ladito, no nos pilla tan lejos… sigue vigente el Kanun, un código civil, redactado en el siglo XV por un señor feudal que codifica estrictamente la venganza. Toda familia en la que uno de los miembros haya sido asesinado tiene la obligación de limpiar su honor…
A veces, hay un extraño nudo que te coge las tripas.



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