FELIZ 2008
Ya sé que llevo retraso en los comentarios. Pensaba comenzar sin mayor problema con las noticias de actualidad pero permitidme un pequeño “repasillo”…
Cumplidos los 21 siglos de existencia aquí sigue la iglesia dando la lata como el primer día. Predicando cosas distintas y hasta contradictorias según la dirección del viento o las necesidades del estómago. Por eso en unos sitios la Iglesia no critica la pena de muerte, mientras que en otros se escandaliza por la existencia del aborto, y así llevan días atacando a las mujeres. Por eso predica la pobreza desde un trono de oro. Por eso es capaz de manifestarse a favor de la libertad al tiempo que da cobertura moral a asesinos declarados como Pinochet o Franco. Será pues verdad eso de que a todos nos gustaría ser de forma simultánea personas de orden y sinvergüenzas recalcitrantes, señores y truhanes, prosistas y poetas? Porque eso no lo ha logrado nadie con la finura de la Iglesia, que da trabajo a banqueros teologales y a obispos castrenses. Lo digo porque el 30 de Diciembre (la víspera de mi boda, CIVIL y absolutamente maravillosa) la jerarquía católica española promovió una manifestación en defensa de la familia tradicional cristiana. Espero que antes de pedir el voto directa o indirectamente para el PP, los cardenales le exijan que introduzca en su programa la derogación de la Ley del Divorcio, la derogación de la Ley del Aborto, la derogación de la ley que permite a las personas del mismo sexo contraer matrimonio o la derogación de la Ley de Igualdad para volver a la familia tradicional. Si así lo hacen, y si la respuesta es positiva, les asiste el derecho a pedir el voto para el PP. Sin embargo, si la respuesta es negativa, tienen dos opciones: o presentarse a las elecciones o mantenerse al margen de la política.
Seguidito, el tema estrella Pizarro- Gallardón. Pizarro no me gusta, pero me da a mí que él solito se va a estrellar. No me parece un buen político. Gestor… puede ser. Pero político no. Y ya hay demasiadas marionetas en manos de Aznar.
Y Gallardón… Qué pesadilla. La verdad, lo que hagan o dejen de hacer es algo que al menos a mí, me trae un poco al fresco. Que tienen problemas? Pues ea, que los solucionen. Me sorprende mucho eso de que Gallardón es el mártir, el bueno, y el resto los malos. Como votante de izquierdas, me “molesta” decir que en la derecha hay “buenos”… Pero es que además, repasando la vida y milagros del santo Alberto… que estos días hay material y todos tenemos un pasado…Veamos: Bachillerato en los jesuitas. Estudios de Derecho, que es una carrera de orden, y más tarde oposición a fiscal. Todo en un tiempo récord, pues a los 23 años había tomado ya posesión de su puesto en la Audiencia Provincial de Málaga, donde enseguida pediría la excedencia para dedicarse a la política. Su biografía es perfecta. Para completarla, que el joven político milite en las juventudes de AP. Con razón dice que lleva en el partido 30 años!
Tenemos, pues, a un Ruiz-Gallardón joven, guapo?, abogado, fiscal, católico practicante y de verbo untuoso, con más pinta de curita de la Conferencia Episcopal que de político activista.
Claro! Cómo no me había percatado? Es un claro producto de la contradicción eclesial que comentaba antes! Militante del PP, pero a favor del aborto, del divorcio y de los matrimonios entre homosexuales. De este modo, la derecha dudosa le votaría por parecer de izquierdas, y la izquierda retraída, por parecer de derechas. Allá donde el joven fiscal en excedencia va, triunfa simultáneamente como hombre profundamente conservador a la vez que radicalmente progresista. Seguramente bien asesorado, si en un discurso conviene citar a Vallejo o a Azaña, los cita. Si queda bien que le guste la ópera, le gusta la ópera. Que hay que abrazar y besar a ESPE, achuchón que te crió. Que te han vapuleado, pero acompaña al jefe a los mítines… Todas estas historias dan la imagen de un tipo culto, sentimental, incluso sensiblero, que gana elecciones como el que hace rosquillas. Pero tampoco conviene dejar de lado a aquel otro Gallardón pelota que, con tal de agradar a su jefe, confeccionó una carrera política completamente absurda a Ana Botella, de la que llegaría a decir, que era una rebelde.
Tal cúmulo de atributos discordantes puede resultar verosímil en una institución, no en una persona física, aunque le hayas fabricado un currículo descomunal. Durante el transcurso de una cena los malas lenguas ponen en boca de Gallardón la siguiente frase: Hay que casarse con el ABC y acostarse con EL PAÍS…
Cumplidos los 21 siglos de existencia aquí sigue la iglesia dando la lata como el primer día. Predicando cosas distintas y hasta contradictorias según la dirección del viento o las necesidades del estómago. Por eso en unos sitios la Iglesia no critica la pena de muerte, mientras que en otros se escandaliza por la existencia del aborto, y así llevan días atacando a las mujeres. Por eso predica la pobreza desde un trono de oro. Por eso es capaz de manifestarse a favor de la libertad al tiempo que da cobertura moral a asesinos declarados como Pinochet o Franco. Será pues verdad eso de que a todos nos gustaría ser de forma simultánea personas de orden y sinvergüenzas recalcitrantes, señores y truhanes, prosistas y poetas? Porque eso no lo ha logrado nadie con la finura de la Iglesia, que da trabajo a banqueros teologales y a obispos castrenses. Lo digo porque el 30 de Diciembre (la víspera de mi boda, CIVIL y absolutamente maravillosa) la jerarquía católica española promovió una manifestación en defensa de la familia tradicional cristiana. Espero que antes de pedir el voto directa o indirectamente para el PP, los cardenales le exijan que introduzca en su programa la derogación de la Ley del Divorcio, la derogación de la Ley del Aborto, la derogación de la ley que permite a las personas del mismo sexo contraer matrimonio o la derogación de la Ley de Igualdad para volver a la familia tradicional. Si así lo hacen, y si la respuesta es positiva, les asiste el derecho a pedir el voto para el PP. Sin embargo, si la respuesta es negativa, tienen dos opciones: o presentarse a las elecciones o mantenerse al margen de la política.
Seguidito, el tema estrella Pizarro- Gallardón. Pizarro no me gusta, pero me da a mí que él solito se va a estrellar. No me parece un buen político. Gestor… puede ser. Pero político no. Y ya hay demasiadas marionetas en manos de Aznar.
Y Gallardón… Qué pesadilla. La verdad, lo que hagan o dejen de hacer es algo que al menos a mí, me trae un poco al fresco. Que tienen problemas? Pues ea, que los solucionen. Me sorprende mucho eso de que Gallardón es el mártir, el bueno, y el resto los malos. Como votante de izquierdas, me “molesta” decir que en la derecha hay “buenos”… Pero es que además, repasando la vida y milagros del santo Alberto… que estos días hay material y todos tenemos un pasado…Veamos: Bachillerato en los jesuitas. Estudios de Derecho, que es una carrera de orden, y más tarde oposición a fiscal. Todo en un tiempo récord, pues a los 23 años había tomado ya posesión de su puesto en la Audiencia Provincial de Málaga, donde enseguida pediría la excedencia para dedicarse a la política. Su biografía es perfecta. Para completarla, que el joven político milite en las juventudes de AP. Con razón dice que lleva en el partido 30 años!
Tenemos, pues, a un Ruiz-Gallardón joven, guapo?, abogado, fiscal, católico practicante y de verbo untuoso, con más pinta de curita de la Conferencia Episcopal que de político activista.
Claro! Cómo no me había percatado? Es un claro producto de la contradicción eclesial que comentaba antes! Militante del PP, pero a favor del aborto, del divorcio y de los matrimonios entre homosexuales. De este modo, la derecha dudosa le votaría por parecer de izquierdas, y la izquierda retraída, por parecer de derechas. Allá donde el joven fiscal en excedencia va, triunfa simultáneamente como hombre profundamente conservador a la vez que radicalmente progresista. Seguramente bien asesorado, si en un discurso conviene citar a Vallejo o a Azaña, los cita. Si queda bien que le guste la ópera, le gusta la ópera. Que hay que abrazar y besar a ESPE, achuchón que te crió. Que te han vapuleado, pero acompaña al jefe a los mítines… Todas estas historias dan la imagen de un tipo culto, sentimental, incluso sensiblero, que gana elecciones como el que hace rosquillas. Pero tampoco conviene dejar de lado a aquel otro Gallardón pelota que, con tal de agradar a su jefe, confeccionó una carrera política completamente absurda a Ana Botella, de la que llegaría a decir, que era una rebelde.
Tal cúmulo de atributos discordantes puede resultar verosímil en una institución, no en una persona física, aunque le hayas fabricado un currículo descomunal. Durante el transcurso de una cena los malas lenguas ponen en boca de Gallardón la siguiente frase: Hay que casarse con el ABC y acostarse con EL PAÍS…

Bicos



No hay comentarios.:
Publicar un comentario